FIP Opina / 11 de junio de 2024 / Tiempo de lectura: 7 min.

Las treguas de la paz urbana y su impacto en la seguridad

Tres de los tableros de negociación que hacen parte de la Paz Total de este Gobierno buscan abordar la violencia organizada en entornos urbanos. Son las mesas de diálogo socio-jurídico en el Valle de Aburrá, Buenaventura y Quibdó.

Esta columna se publicó el 8 de junio de 2024 en lasillavacia.com Leer columna original
Instalación de la mesa de diálogo en Medellín en junio del 2023. FIP
Instalación de la mesa de diálogo en Medellín en junio del 2023. FIP © FIP
  • Autore/as
  • Andrés Preciado R.
    Andrés Preciado R. Director de área
  • Catalina Miranda A.
    Catalina Miranda A. Coordinadora Seguridad Ciudadana y Crimen Organizado
  • Paula Tobo C.
    Paula Tobo C. Investigadora
  • Sergio Uran O.
    Sergio Uran O. Investigador

Hasta ahora, las tres mesas parecen orbitar únicamente alrededor de extender las treguas entre bandas y de no dejar morir el diálogo. Aún no hay una oferta jurídica para sus miembros, pues no está tramitándose una nueva ley de sometimiento en el Congreso.

El Gobierno ha defendido insistentemente que los esfuerzos de la Paz Urbana han dado sus frutos en materia de seguridad. El caso de Buenaventura es emblemático: el descenso de homicidios es la insignia de esa mesa, que cuenta con una tregua de un año y ocho meses, tiempo en el que las bandas cesaron sus enfrentamientos y levantaron las fronteras invisibles. 

En la Fundación Ideas para la Paz (FIP) analizamos los datos para corroborar los efectos de la Paz Urbana en el comportamiento de los delitos y en las acciones de la Fuerza Pública, teniendo en cuenta que las tres mesas son diferentes y tienen puntos de partida distintos. Hemos tomado en cuenta lo que ocurrió antes y después de las treguas pactadas, y periodos de tiempo iguales entre el antes y el después para cada tregua.

Concluimos que la Paz Urbana ha tenido efectos positivos sobre los homicidios, pero no sobre otros delitos y las operaciones de la Fuerza Pública se mantienen.

Homicidios: cambios significativos en Buenaventura y Quibdó

Datos analizados

Dpto.

Municipio

Fecha tregua

Días 

Antes

Después

Antioquia

Amva

1/9/2022

606

3/1/2021

1/9/2022

2/9/2022

30/04/2024

Chocó

Quibdó

16/12/2022

500

3/8/2021

16/12/2022

17/12/2022

30/04/2024

Valle

B/ventura

20/9/2022

579

26/2/2021

20/9/2022

21/9/2022

30/04/2024

Gráfico 1. Homicidios antes y después de las treguas

La tregua comenzó el 1 de septiembre de 2022 en AMVA, el 28 de agosto de 2022 en Buenaventura y el 16 de diciembre de 2022 en Quibdó., *AMVA: Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evalución FIP.
La tregua comenzó el 1 de septiembre de 2022 en AMVA, el 28 de agosto de 2022 en Buenaventura y el 16 de diciembre de 2022 en Quibdó., *AMVA: Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evalución FIP.

Las treguas sí parecen haber provocado un cambio significativo en el comportamiento de los homicidios en Buenaventura y Quibdó, en donde la disminución fue de 32% y 35%, respectivamente. Es importante anotar que en ambas ciudades —a diferencia del Valle de Aburrá— antes de la tregua había una violenta disputa entre bandas. Los homicidios tienen una fuerte relación con esa disputa. Por otro lado, está el Valle de Aburrá, donde la disminución fue del 8%.

Gráfico 2. Homicidios en Buenaventura

Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evaluación FIP.
Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evaluación FIP.

En el caso de Buenaventura hubo un descenso de los homicidios desde que se pactó la tregua, en septiembre de 2022 hasta abril de 2023, cuando las tensiones entre las bandas regresaron por problemas de comunicación entre ellas y una serie de atentados contra sus líderes. En medio de esa crisis, se instaló la mesa de negociación y se reafirmó la tregua, lo que volvió a apaciguar el ambiente.

A la baja de los homicidios se suman otras dinámicas positivas que son más difíciles de medir, como el relajamiento de las fronteras invisibles y la disminución de enfrentamientos armados entre las bandas.

Gráfico 3. Homicidios en Quibdó

Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evaluación FIP.
Fuente: Gicri Policía Nacional. Elaboración: Unidad de Monitoreo y Evaluación FIP.

La situación de Quibdó es similar, aunque no tan estable. Mientras que la tregua, que inició en diciembre de 2022, parece haber provocado un descenso de los homicidios —que tuvieron dos picos en marzo y julio de 2023—, es la instalación de la mesa la que parece haber solidificado la tendencia a la disminución. Sin embargo, desde abril de 2024 hay alerta por un aumento de los homicidios.

Gráfico 4. Homicidios en el Valle de Aburrá

En el Valle de Aburrá no parece haber nada concluyente, ya que los homicidios no han variado sustancialmente. Una tregua en un lugar sin disputas difícilmente tendrá efectos significativos en este delito, además porque en la mesa están sentados todos los miembros de La Oficina, una agrupación sin opositores o enemigos de consideración en los 10 municipios incluidos en este análisis.

Los datos municipales muestran tendencias dispares de las cuales se podría inferir que la Paz Urbana no es el criterio principal que las determina, como, por ejemplo, el aumento de homicidios en Girardota (142%), Caldas (41%) y Envigado (40%); y las disminuciones en Sabaneta (63%), La Estrella (59%) e Itagüí (45%). Sin embargo, en el agregado de casos, es la disminución de Medellín la que más aporta al descenso general del conjunto de municipios.

Las extorsiones: solo disminuyeron en Buenaventura

Gráfico 5. Extorsiones antes y después de las treguas

En contraste con el homicidio, la Paz Urbana no parece tener efectos positivos contundentes en la extorsión. Tampoco se esperaba una disminución en este delito, pues los compromisos que adquirieron las bandas con las treguas no involucraron sus actividades de financiación y otras acciones, más allá del homicidio, que afectan a la población civil.

En el Valle de Aburrá aumentaron los casos en un 68%. Pese a que allí todos los municipios presentaron aumentos, repuntan Sabaneta (143%), Girardota (116%) y Bello (99%). El aumento en Medellín fue del 61%. En el otro extremo está Buenaventura, donde los datos parecen contradecir la percepción. Mientras que las cifras arrojan un 38% de disminución, los habitantes han denunciado que esta práctica continúa y que, en algunos casos, se ha vuelto más intensa. En Quibdó, con una disminución del 9%, no parece haber efectos similares a los del homicidio.

Gráfico 6. Extorsiones en el Valle de Aburrá

El caso del Valle de Aburrá es interesante cuando se analiza lo que ha ocurrido tras la instalación de la mesa de negociación. Al comparar los periodos anteriores y posteriores a su arranque[1], en junio del 2023, se evidencia una disminución del 23%. Esto muestra que los combos tienen un control más directo sobre este delito y que, el avance o las demoras en la negociación influyen en cómo se da el fenómeno. Hay que tener en cuenta, como ya se dijo, que la extorsión no es necesariamente un tema en la mesa de cara a su desmantelamiento o erradicación.

En Quibdó tampoco hay una conclusión sólida: las extorsiones parecen tener variaciones fuertes mes a mes. Como sucede en Buenaventura, también hay un subregistro importante. En el último mes, las autoridades locales han alertado por el aumento de la extorsión y otras violencias asociadas.

Los hurtos no tienen variaciones asociadas a la Paz Urbana

El hurto a personas solo tuvo una variación significativa en el Valle de Aburrá, donde aumentó en un 18%, aunque no parece tener relación con la mesa de diálogos. Sin embargo, desde enero de este año se ha presentado una disminución. Las subidas más notorias son en Medellín (23%), Caldas (18%) y Bello (10%). En Quibdó y Buenaventura las disminuciones fueron del 8% y 7%, respectivamente.

La Fuerza Pública continúa los operativos contra las bandas

Gráfico 7. Capturas antes y después de la tregua

En las tres ciudades se evidencia un aumento en las capturas. A diferencia de los ceses al fuego con grupos como el ELN y el EMC, las treguas pactadas en escenarios urbanos no incluyen compromisos para la Fuerza Pública; es decir, son solo compromisos entre las bandas. Por ese motivo, los operativos contra estas estructuras han continuado con relativa normalidad. Hace poco fue capturado alias “Rayo”, líder de la banda “La Terraza” en Medellín.

Aunque, en general, los resultados en materia de homicidios pueden ser destacables, el tiempo corre en contra de las treguas y las hace más frágiles mientras no se tenga una ley de sometimiento colectivo que soporte los diálogos con las bandas. Esto significa que cada vez será más difícil mantener treguas y acuerdos que no se soporten en avances de negociación. El desencanto de las bandas por futuros incumplimientos del Gobierno y la ruptura de las mesas puede llevar a que lo ganado en reducción de homicidios se pierda pronto por cuenta de nuevas disputas y guerras.

Municipios Amva: (Barbosa, Bello, Caldas, Copacabana, Envigado, Girardota, Itagüí, La Estrella, Medellín, Sabaneta)

 

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