Conocer las propuestas y visiones de los candidatos a la Presidencia de la República es un ejercicio fundamental para que los colombianos decidan informadamente su voto en las próximas elecciones. Bajo esta premisa, La Silla Vacía —con el apoyo de varias organizaciones de la sociedad civil, incluida la FIP— ha adelantado los Micrófonos Abiertos, una serie de encuentros donde ciudadanos y expertos conversan directamente con quienes aspiran llegar a la Casa de Nariño.
Aunque han sido convocados candidatos de todas las orillas, hasta el momento han aceptado la invitación Sergio Fajardo, Paloma Valencia y Claudia López, quienes respondieron preguntas desde distintos enfoques planteados por las organizaciones que impulsaron este encuentro.
La Fundación Ideas para la Paz (FIP) llevó a la conversación temas relacionados con seguridad, política de drogas, expansión de grupos armados y control territorial, asuntos fundamentales para entender los retos de estabilidad y transformación que enfrentan hoy las zonas más afectadas por la violencia en Colombia.
Acá un resumen de lo que le respondió cada candidato a la FIP:
Sergio Fajardo: recuperar el territorio y evitar que los jóvenes entren a la ilegalidad
El primer candidato que estuvo en Micrófono Abierto fue Sergio Fajardo. Durante la conversación, Javier Flórez, director de Conflicto y Seguridad de la FIP, contextualizó el debate señalando que Colombia enfrenta una expansión acelerada de las organizaciones criminales, no solo en número de integrantes, sino también en control territorial y capacidad tecnológica. Mencionó, por ejemplo, el crecimiento de estructuras armadas en más de la mitad de los municipios del país y el aumento de ataques con drones.
Colombia arranca este año electoral con un panorama de seguridad más frágil que el de años anteriores. Lejos de contenerse, el conflicto armado se ha intensificado, los grupos ilegales han crecido en número y poder, y el Estado sigue teniendo dificultades para recuperar el control en amplias zonas. Así lo advierte el más reciente balance de la Fundación Ideas para la Paz (FIP). Leer artículo completo
A partir de ese panorama, le preguntó a Sergio Fajardo qué significa hoy “recuperar el control territorial” en un contexto marcado por la fragmentación de la violencia, las economías ilegales y las limitaciones institucionales.
Fajardo respondió que Colombia enfrenta una transformación profunda de la criminalidad y que ya no se trata únicamente de carteles del narcotráfico, sino de estructuras que combinan corrupción local, minería ilegal, extorsión y control territorial.
“Nosotros no nos estamos dando cuenta de cómo va creciendo una criminalidad”, afirmó. También cuestionó la política de Paz Total y aseguró que “se ha convertido en un caos total y ha entregado un país ocupado por la criminalidad”.
Frente a ese escenario, propuso fortalecer la Fuerza Pública, recuperar capacidades institucionales y avanzar en una presencia estatal sostenida en los territorios. “La lucha contra la criminalidad ya no es entrar, golpear e irse, sino permanecer en los territorios para poder trabajar con las comunidades”, dijo el candidato.
Uno de los puntos más insistentes de su intervención fue la relación entre seguridad y tejido social. “Si no involucramos las comunidades, no habrá paz en Colombia”, aseguró.
Más adelante, Javier Flórez llevó la conversación hacia la política de drogas y recordó que buena parte de los cultivos de uso ilícito del país se concentran en pocos municipios y permanecen en las mismas zonas desde hace más de una década.
Ante la pregunta sobre qué haría distinto frente al narcotráfico y estas siembras, Fajardo planteó la necesidad de crear planes integrales por regiones, especialmente en zonas como Catatumbo, Chocó, Cauca y Bajo Cauca antioqueño.
“Cada uno de estos territorios es muy diferente”, explicó. Según dijo, la estrategia debe combinar presencia permanente de la Fuerza Pública, articulación con alcaldías y gobernaciones, trabajo comunitario y seguimiento constante desde el Gobierno nacional.
Paloma Valencia: contención, meritocracia y "sustitución forzosa"
La conversación con la candidata fue conducida por María Victoria Llorente, directora de la FIP, y giró alrededor del crecimiento de grupos armados, la dificultad del Estado para consolidar presencia territorial y los retos de la política de drogas.
Llorente contextualizó el debate señalando que, pese a las capturas y operaciones militares realizadas en los últimos años, las organizaciones armadas continúan creciendo y expandiendo su control territorial. A partir de eso, preguntó cuál sería la propuesta de Valencia para contener esa tendencia.
La candidata enfocó su respuesta en que la necesidad de reorganizar la seguridad y la justicia y fortalecer la inteligencia estatal.
“Lo primero que haría sería recuperar la meritocracia en la Fuerza Pública. No ascensos por motivaciones políticas”, afirmó la aspirante por el Centro Democrático. También habló de fortalecer capacidades tecnológicas y reorganizar la inteligencia del Estado colombiano.
Cuando la directora de la FIP le preguntó si mantendría los compromisos actuales de sustitución de cultivos de uso ilícito con las comunidades campesinas impulsados por el Gobierno actual, Valencia planteó: “Yo creo en la sustitución forzosa, pero generosa”.
Según explicó la candidata, en territorios controlados por actores armados los esquemas completamente voluntarios terminan siendo insuficientes. Para ella, la sustitución debe ir acompañada de apoyo al campesinado, pero también de una mayor capacidad estatal para recuperar el control territorial.
Valencia también cuestionó los resultados de la política de Paz Total y aseguró que el país necesita estrategias de “contención” para evitar la expansión de grupos armados y economías ilegales.
Claudia López: más Estado y menos improvisación
En su conversación con María Victoria Llorente, Claudia López insistió en que la seguridad no puede seguir entendiéndose únicamente desde la acción militar.
La pregunta central fue cómo contener y eventualmente revertir el crecimiento de grupos armados que, pese a la presión militar, siguen expandiéndose territorialmente.
“La seguridad no es solamente Fuerza Pública”, respondió López. Y agregó que también implica garantizar educación, presencia estatal, justicia y oportunidades económicas en regiones históricamente abandonadas.
La candidata insistió en que Colombia necesita reorganizar su sistema de seguridad y justicia, fortalecer la inteligencia estatal y recuperar capacidades institucionales. También cuestionó la manera en que se ha manejado la política de Paz Total.
“Llevamos 10 años haciendo más de lo mismo”, dijo, al señalar que el país sigue atrapado entre distintos modelos de negociación sin lograr consolidar presencia estatal en los territorios.
La candidata defendió la necesidad de combinar herramientas de negociación con presión efectiva del Estado y fortalecimiento institucional.
Otro de los puntos que destacó fue la necesidad de construir legitimidad territorial. “El Estado no se lleva a las regiones; el Estado es construir confianza y legitimidad”, afirmó.
Para López, recuperar una región no depende únicamente de la llegada de soldados, sino de garantizar servicios, infraestructura, educación y presencia institucional sostenida.
Lo que sigue
Las respuestas de los candidatos reflejan diferencias importantes sobre cómo enfrentar algunos de los principales desafíos del país: desde la política de drogas hasta la relación entre seguridad y negociación, pasando por el papel de la Fuerza Pública y la capacidad del Estado para consolidarse territorialmente.
Desde la FIP seguiremos analizando estas propuestas y promoviendo conversaciones informadas sobre seguridad, política de drogas y transformación territorial, temas fundamentales para el futuro del país y para las decisiones que tomará Colombia en las próximas elecciones presidenciales.
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