El Sello Humanitario de la Cruz Roja destaca proyectos que contribuyen al bienestar colectivo, promueven el diálogo, fortalecen la confianza entre actores diversos y generan impactos positivos y sostenibles en los territorios.
La distinción fue entregada el 16 de junio durante la conmemoración de los 100 años de la Cruz Roja Antioquia, en el marco del evento académico 100+ Tendencias e Innovación en los Futuros Sociales y Humanitarios. En esta primera edición del Sello Humanitario fueron reconocidas diez iniciativas por su aporte a la acción humanitaria y al desarrollo de las comunidades.
La Ruta de la Confianza nació en 2020 y su propósito ha sido fortalecer las relaciones entre comunidades, instituciones y empresa a través de procesos de diálogo, cooperación, fortalecimiento institucional, participación comunitaria y equidad de género.
Durante estos años, la iniciativa ha promovido espacios de encuentro entre actores con intereses y realidades diversas, impulsando liderazgos locales, fortaleciendo capacidades comunitarias y generando condiciones para la construcción de acuerdos y acciones colectivas. Los resultados muestran que la confianza puede convertirse en un activo estratégico para el desarrollo territorial y la sostenibilidad de los proyectos de gran escala.
Para la FIP, este reconocimiento ratifica una capacidad construida a lo largo de más de dos décadas de trabajo en los territorios: generar confianza, facilitar el diálogo y articular actores diversos alrededor de objetivos comunes. En un contexto en el que la confianza se ha convertido en un activo cada vez más escaso y, al mismo tiempo, fundamental para el desarrollo del país y sus regiones, experiencias como la Ruta de la Confianza demuestran que es posible construir puentes y generar transformaciones duraderas cuando comunidades, instituciones y empresas deciden trabajar juntas.
“Con este tipo premios validamos una apuesta que hemos impulsado durante años desde la Fundación: la confianza no es un resultado automático, sino una construcción colectiva que requiere escucha, diálogo y cooperación. La Ruta de la Confianza demuestra que cuando estos elementos se fortalecen, es posible generar cambios reales y sostenibles en los territorios”, señaló María Victoria Llorente, directora de la FIP.
La FIP comparte este reconocimiento con EPM, los líderes y lideresas de los municipios participantes, las organizaciones comunitarias, las autoridades locales y los equipos que han hecho posible este proceso. Más que un premio, el Sello Humanitario representa una invitación a seguir apostando por la confianza como base para construir desarrollo, fortalecer las relaciones entre actores y ampliar las oportunidades para las comunidades.
Conozca más de este trabajo AQUÍ.